Sé íntegro y no le temas al rechazo

 

26 de julio del 2015

Centro de Cristianismo Práctico

Sé íntegro y no le temas al rechazo

 

 

  1. “Porque sol y escudo es Jehová Dios; gracia, gloria y bien dará Jehová a los que andan en integridad”. (Salmos 84:11 parafraseado)           

  2. Durante este mes hemos estado predicando acerca de la importancia de las buenas relaciones interpersonales.

  3. En el mensaje de la semana pasada hablamos de la importancia de integración de las tres fases del ser.

  4. La palabra íntegro dicho de una persona significa recto, honrado, de una conducta intachable (sin falta ni defectos). (DRAE)

  5. Espiritualmente, la integridad es la unificación y expresión perfecta del hombre como espíritu, alma y cuerpo. (LPR p. 119)

  6. Y la integridad es una cualidad del carácter que debe ser cultivada para nuestro propio beneficio en todos los aspectos de nuestro ser y en nuestras relaciones interpersonales.

  7. Por esta razón, hoy quiero hablarles de la importancia de mantener integridad ante toda situación que surja en nuestro quehacer humano y en el trato con los demás.

  8. Traigo esto porque comúnmente una cosa es la que predicamos y otra es lo que hacemos. Y ser íntegro significa predicar con el ejemplo todo el tiempo aunque te rechacen.

  9. En la vida nos encontramos continuamente con situaciones que requieren que violemos nuestro código de ética para favorecer a tal o cual persona, a una organización o institución.

  10. Siempre hay Intereses personales que pueden afectar nuestras relaciones especialmente cuando no estamos claros con nuestros valores éticos.

  11. Y nuestros valores éticos tienen que ver con la manera en que nos conducimos con los demás especialmente en el trato, esto es, no tener preferencias, ser equitativo y justo en todas nuestras acciones y con los demás.

  12. En la Epístola a los Hebreos leemos: “«Este es el pacto que haré…, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré».” (Hebreos 10:16)

  13. De manera que en lo interno del hombre existe un monitor (la conciencia) que te dice cuando has actuado bien y cuando has actuado mal. Por ejemplo, te recuerda una y otra vez que le debes una disculpa a alguien por haber actuado erróneamente.

  14. Y cuando la conciencia nos remuerde nos sentimos incómodos, porque “a quienquiera que haya sentido la hincada de la conciencia le ha hablado el Espíritu Santo.” (GCV p.47) 

  15. Este nivelador del Espíritu es demasiado exacto, quiere justicia todo el tiempo. Te dice cuando has favorecido a uno a expensas y en perjuicio de otro.

  16. Te recuerda cuando trataste injustamente a un ser querido sin razón alguna. Te dice cuando has hecho acepción de personas dando a algunas personas un trato preferencial solo por su posición económica o status social.

  17. Te acusa por las veces que has mentido para salvar tu imagen ante otras personas.

  18. Los privilegios que tienes con algunas personas podrían parecer insignificantes pero no por esto podemos decir que no hay violación al principio de equidad, al trato justo e igual con todas las personas.

  19. Escrito está que Jesús acusó a los escribas y fariseos por su falta de integridad. (Mateo 23) Los llamó hipócritas, insensatos, sepulcros blanqueados, guías ciegos.

  20. Y por esto lo persiguieron hasta que lo mataron. Sin duda alguna Jesús fue íntegro y no le temió al rechazo ni mucho menos a la muerte. Su enseñanza a cada uno de nosotros es: Sé íntegro y no le temas al rechazo.

  21. No sucumbas a la tentación de querer estar bien con Dios y con el diablo. Mantén tu integridad con tus valores morales y tus principios de justicia y equidad con las personas con las que tratas.

  22. Y prepárate porque llegará el momento en que un “amigo” se te acercará para pedirte que hagas algo deshonesto solo para beneficiarlo a él.

  23. Prepárate porque si no te ha llegado el momento te llegará y tendrás que tomar una decisión. Y si decides mantenerte fiel a tus valores morales y no complacer a tu amigo, sabrás que lo más probable es que lo pierdas. Y si lo pierdes, recuerda que no se trata de ti sino de él. Que no es asunto tuyo, sino de él. De manera que no lo tomes personal.  

  24. Hoy se celebra en este país el día de los Padres y creo que es mi deber enviarles un mensaje a todos ellos. El Padre es la cabeza y líder del hogar y debe ser ejemplo a seguir por los miembros de su familia. “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor, porque el marido es cabeza de la mujer…” (Efesios 5:22)

  25. El padre como cabeza y líder del hogar tiene unos deberes y responsabilidades inalienables o sea de las que no se puede enajenar. Hay tres aspectos importantes del hogar en los cuales el hombre tiene que ejercer su liderazgo y estos son: a nivel espiritual, emocional y físico.

  26. Y la primera está expresada en la siguiente cita bíblica: “Ahora, pues, [respeten] a Jehová y servidle con integridad y verdad… [pues] yo y mi casa serviremos a Jehová.” (Josué 24:14,15)

  27. El padre como cabeza y líder del hogar tiene la responsabilidad de servir a Dios y vivir conforme a Sus mandamientos. Tiene la responsabilidad de fomentar el amor y la unidad familiar, guiar a su familia por el camino del bien, enseñando principios espirituales universales, valores morales y vivir en cumplimiento de estos.

  28. Este liderazgo espiritual se consigue integrándose y sirviendo en comunidades espirituales. Necesitamos más padres que formen parte de nuestra comunidad espiritual.

  29. Del nivel espiritual pasamos al nivel emocional a través del vínculo del amor. El amor debe prevalecer como una constante en el hogar; y cada cual tanto el hombre como la mujer deben cumplir con su deber conyugal.

  30. ¡Hombres, díganle a sus mujeres que las aman! ¿Cuándo fue la última vez que le dijiste a tu esposa que la amabas? Y lo dicho tiene que estar respaldado con hechos. Las palabras y las acciones tienen que estar integradas y ser congruentes. Así mismo cuando le dices a tus hijos que los amas tienes que demostrarles que en realidad los amas.

  31. Cuando la familia esté pasando por momentos de crisis ya sea por momentos traumáticos o diagnósticos de enfermedades, es responsabilidad del hombre y padre apoyar emocionalmente a su familia.

  32. El padre debe proveer un clima de seguridad emocional, armonía y paz en la familia.

  33. El hombre como padre y cabeza de la familia debe proveer el sustento de la familia. Aunque sabemos que hoy día las mujeres se están preparando profesionalmente para traer el sustento financiero hay otras áreas en que el hombre puede ser proveedor.

  34. Por ejemplo, así como la mujer trabaja para mantener el orden en el hogar el hombre también debe cooperar en todo lo que esté a su alcance ayudando y encargándose del mantenimiento y arreglo de los equipos y enseres del hogar así como de las cosas que se dañen y del mantenimiento general de la casa.

  35. Pero, ¿qué ocurre cuando el hombre no lidera a su familia? Ocurre un vacío de liderazgo y como el universo aborrece el vacío entonces la mujer comienza a llenar ese vacío.

  36. Y eso está mal. El hombre como padre y cabeza de la familia debe cumplir con sus deberes y responsabilidades.

  37. Y sobre todo obrar con integridad siempre. Que su conducta sea ejemplar e intachable y sobre todo que adquiera una buena conciencia.

  38. “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.” (1 Pedro 3: 8,9)

  39. Tú que eres padre y esposo procura siempre mantener una buena conciencia pues “el que quiere amar la vida y ver días buenos, [que] refrene su lengua de mal y sus labios no hablen engaño.” (1 Pedro 3:10)

  40. “Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela.” Actúa siempre con integridad, justicia y equidad “Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones.”  (1 Pedro 3: 11,12 parafraseado)

  41. Bienaventurado eres si sabiendo estas cosas las haces. Dios te bendice. ¡Amén!